Testimoniales

TESTIMONIO EMANUEL CILANO

Emanuel nació el 7 de marzo del 2005, con un embarazo perfecto desde el principio hasta el final, nos trajo mucha alegría a nuestras vidas.

Su desarrollo  fue normal. Empezó a sentarse a término, al igual que a caminar. Cuando empezó a recorrer la casa comenzó a jugar con los utensillos de cocina, empezando a hacer mucho ruido y algo que también llamaba la atención, es que no miraba televisión.

Al año y medio consultamos al pediatra, que nos derivó al jefe de otorrinolaringología. Él nos pide un potencial evocado que, aparentemente, salió bien. Nosotros seguíamos con dudas pero Emanuel reaccionaba cuando sonaba el teléfono o cuando ladraban los perros. Estábamos confundidos.

Luego de varias otoemisiones e impedanciometrías que no salían bien porque Emanuel siempre estaba congestionado. Nosotros seguíamos insistiendo porque él solo decía un par de palabras. Fuimos al neurólogo, a una fonoaudióloga especialista en neurolingüística y a otros profesionales para saber que sucedía. En varias sesiones, se determinó que había que equiparlo con audífonos. A partir de ese momento, hicimos todos los estudios  y trámites correspondientes para conseguir el certificado de discapacidad para que la obra social cubriera los audífonos. Para ese tiempo ya era el fin del 2008.

Con la angustia de saber que nuestro hijo padecía de hipoacusia bilateral severa a profunda, rezamos mucho para que pronto nos autorizaran la compra de los audífonos; y así fue que después de su cumpleaños en marzo del 2009 los teníamos. No fue fácil la adaptación del uso de los mismos, nos ayudaron mucho las docentes del jardín Clemente donde concurría Emanuel, al mismo tiempo íbamos a un centro fonoaudiológico.

Por esas cosas de la vida una señora le comenta a una compañera, el caso de su nieto que tenía implante coclear y concurría a un colegio especial. Esa abuela se llama Cristina y su nieto Tomas. Por ese motivo comencé a llamarla muchas veces para poder interiorizarme sobre el colegio.

Emanuel hizo varias entrevistas de rigor y obtuvo su admisión en LAS LOMAS ORAL en agosto del 2009, por suerte se adaptó muy bien con sus compañeros y docentes.

En el 2010 pasó a la sala de 5 y ahora, con mucha alegría, esta cursando 1er grado con mucho entusiasmo y con el apoyo de profesoras, fonoaudiólogas y terapeutas.

Como padres podemos decir que no es un camino fácil, pero que después de equiparlo Emanuel fue creciendo mucho. Eso nos fortalece y nos pone muy contentos que vaya progresando. Hace poco tiempo nos decidimos por el implante coclear, que ya lo tiene y estamos atravesando su adaptación.

Por ultimo queremos agradecer a nuestra familia, a los que hicieron poco o mucho por Emanuel, a los que simplemente nos dieron su aliento para seguir luchando, a aquellas personas que decidieron estudiar para ayudar a los niños sordos, a los fundadores del colegio LAS LOMAS ORAL y a todos los que hacen posible que el colegio siga funcionando año tras año.

José y Sandra, papas de Emanuel David Cilano.

 TESTIMONIO TOMÁS SAMBUCO

Mi hijo Tomás Sambuco tenía 2 años y medio cuando ingreso al colegio “Las Lomas Oral” recomendado por un medico Otorrino. Estábamos desesperados como familia por lo que estábamos pasando con Tomás, era todo nuevo para nosotros.

Cuando le hicimos los estudios y nos dijeron que era sordo, creímos que todo se nos venía abajo, pero pusimos fuerzas de todos lados, para que Tomás saliera adelante, y así fue. Había que reeducarlo nos dijo la audiologa y esas palabras resonaron en mi.

Llegamos a Las Lomas Oral y al principio era todo raro, no sabíamos si era lo mejor para nuestro hijo, todo lo veíamos mal; era la situación que estábamos viviendo. Pero nunca en la vida me voy a arrepentir del colegio al que lo traje, y mucho menos viendo como está él después de 5 años de estar en Las Lomas, en todo sentido, como enseñanza para los niños que no escuchan, y la dedicación con ellos. Yo creo que su segunda casa es Las Lomas Oral, va con alegría y muchas ganas, ama sus compañeros, maestras y personal del mismo; y es destacable la dedicación y la paciencia que tienen con todos los padres.

Nunca imagine que mi hijo pudiera hablar y relacionarse. Hoy por hoy lo hace y estoy orgullosa de él y del colegio. Creo que no me equivoque, y hoy le doy gracias a Dios, de haber encontrado un lugar como este.

Estos niños son felices y viven contentos con su discapacidad. Los padres que están en mi lugar no duden nunca en recorrer este camino, les aseguro que no se van a arrepentir y siempre se van a acordar de mis palabras. Para la reeducación de sus hijos.

Ojala que “Las Lomas Oral”, dure para siempre, que sea como las estrellas en el firmamento, que nunca dejen de brillar.

 M. Claudia Altamira, mamá de Tomas Sambuco.

 TESTIMONIO GUADALUPE SEOANE

Nuestra hija perdió la audición cuando tenía dos años y medio. En cuanto supimos nos enteramos que existía esta institución que ayudaba al niño hipoacúsico.

Nos pusimos enseguida en contacto y coordinamos una entrevista. Nos gusto mucho la misión que realizan, porque les enseñan a los chicos a escuchar y hablar mediante el método oral.

Consideramos que más que un colegio con enseñanza especializada son una gran familia.

Nuestra hija tiene un implante coclear el cual recibió a los tres años y medio de edad. Hoy en día ella recupera con total normalidad, sentimos que le devolvimos los hermosos sonidos de la vida, que alguna vez ha escuchado.

El apoyo del colegio hacia la familia fue la pieza fundamental para este rompecabezas. Estamos  súper agradecidos al cole y a cada uno de sus integrantes.

Cada vez que vemos a nuestra hija hablando y escuchando, nos emocionamos y se nos ponen los ojos llenos de lágrimas.

Gracias Las Lomas Oral!

 Santiago y Valeria, papas de Guadalupe Seoane.

TESTIMONIO EMA GAGLIARDI

Cuando llegamos a “Las Lomas Oral”, Ema, nuestra hija mayor tenia 3 años y 10 meses, hacía ya 2 años que estaba implantada y solo decía algunas palabras sueltas. No conocíamos el colegio; fue la sugerencia de nuestra audiologa la que nos acercó.

Llegar a “Las Lomas” fue sin duda de las mejores cosas que nos sucedieron, como familia y como padres en este camino que iniciamos con nuestra primer hija y continuamos con nuestro hijo menor, el de la hipoacúsia.

En el cole encontramos docentes con una vocación y un amor por su tarea “increíbles”, que nos informaron, enseñaron, escucharon y abrieron las puertas de sus aulas para que fuésemos partícipes y protagonistas de la educación de nuestros hijos.

Fonoaudiólogas, Psicóloga y Psicopedagoga que se empaparon en la historia de cada uno y nos acompañaron a cada calibración del implante y en cada situación problemática, difícil o simplemente nueva, brindándonos su apoyo incondicional y toda su experiencia y profesionalismo.
Todo un grupo de directivos y personal administrativo que muchas veces nos facilitó la tarea “complicada” de lidiar con los trámites y las obras sociales.

La comisión de Padres, que a través del Fondo de Becas nos dio la “invalorable” posibilidad de darle a nuestros hijos la mejor educación.

Y una “nueva Familia”, la de todos los alumnos y padres de Las Lomas, que nos contienen, escuchan y comparten con nosotros la inmensa alegría de saber que le estamos dando a nuestros hijos todas las herramientas que están a nuestro alcance.

Nuestra experiencia en Las Lomas nos abrió un nuevo camino…le dio un camino a nuestros hijos para que puedan desarrollarse y desenvolverse en la vida con todas las herramientas posibles.

 Valeria Gagliardi, mamá de Ema.

TESTIMONIO CATALINA ALFONSO

Cata nació un martes 20:20 de la noche y el jueves por la mañana llego la fonoaudióloga al cuarto del sanatorio Mater Dei para hacerle el estudio a Cata. Justo en ese momento me encontraba sola en el cuarto con mi hija… no esperaba que diera negativo… si bien nos dijeron que no nos preocupáramos ya que muchas veces los bebes nacidos por cesárea tienen acumulación de liquido amniótico en el oído o que el canal auditivo es muy chico, en ese momento un escalofrió recorrió mi cuerpo. El viernes por la mañana le repitieron las OEA y volvió a dar negativo. Nos dieron el alta y nos fuimos a casa con nuestra nueva hija, pero antes nos dieron una guía sobre la detección temprana de la hipoacusia.

 Durante el camino a casa, Fede manejaba y yo iba en el asiento trasero con Cata, íbamos leyendo la guía que nos habían dado. Ya en casa y después de 24 horas no quedaban dudas que nuestra hija no escuchaba…

 A la semana del alta estábamos citados en los consultorios externos del sanatorio Mater Dei para un control con la fonoaudióloga y una nueva OEA, y si, el resultado volvió a ser negativo, por lo que nos volvieron a citar para 3 semanas después, cuando Cata cumpliera un mes de vida, para un nuevo control. Volvimos y luego de la cuarto OEA y un timpanograma, estudio que le realizaron para asegurarse que no haya ningún problema con el oído externo, los resultados sin más lugar a duda eran NEGATIVOS. La fonoaudióloga no sabía cómo darnos la noticia de que Cata tenía algún grado de Hipoacusia, pero al confirmar el resultado, le dijimos que ya habíamos estado leyendo sobre el tema y que ya habíamos encontrado una fonoaudióloga para que le haga estudios más profundos a nuestra hija. Durante este primer mes como padres seguimos la guía que nos habían dado el día del alta y todos los días marcamos como NEGATIVAS todas las respuestas que Cata como bebe chiquito debería de tener, incluso nos llamo la atención la cantidad de horas que nuestra hija dormía al mes de vida, 8 a 10 horas de corrido por noche!

Durante las 2 semanas siguientes, a Cata se le realizaron más estudios (BERA) y los resultados también fueron negativos, en ese momento nos confirmaron el diagnostico de nuestra hija: HIPOACUSIA NEUROSENSORIAL BILATERAL SEVERA O PROFUNDA. Con todos los resultados volvimos a ver al pediatra, quien estaba al tanto desde el primer día de los resultados auditivos de nuestra hija y quien nos fue guiando durante el proceso y allí acordamos que deberíamos de ver a un especialista.

Estas primeras 6 semanas de vida de nuestra hija no fueron ni fáciles ni como lo esperábamos. Como pareja teníamos esta fantasía de lo maravillosa y fácil que sería la vida como padres, pero como la vida nos lo estaba mostrando era solo eso, una fantasía… Durante estas semanas de a poco fuimos comentando a los abuelos, tías y padrinos lo que se estaba observando y sospechando y de a poco fuimos integrando al resto de nuestros amigos, familia y entorno a lo que estábamos viviendo.

Después de mucho averiguar, preguntar y leer sacamos un turno en el ISO (Instituto Superior de Otorrinolaringología) y vimos al primer otorrino, quien nos dio para hacer varios estudios para confirmar el diagnostico con el cual habíamos llegado, 2 semanas después lo confirmaron. Del ISO pasamos al CIC (Centro de Implantes Cocleares del Dr. Vicente Diamante) para empezar con el protocolo pre implante coclear, el cual incluye ver a psicólogo, psicopedagogo, asistente social, neuro-pediatra y fonoaudióloga (y si… tal como lo piensan, otra vez a hacerle a Cata batería de estudios para confirmar por tercera vez los resultados).

Durante esas 2 semanas de trámites y evaluaciones me senté y charle mucho en la sala de espera del CIC, hable con toda madre, padre y chicos, así descubrí el colegio al que después iría Cata, Las Lomas Oral. Con todos los resultados vimos a Norma Pallares, coordinadora del CIC y ella nos hizo la devolución de las evaluaciones. El resultado fue el que esperábamos, Cata era candidata a implantes cocleares, ya que según las evaluaciones no iba a poder desarrollar resultados con audífonos. Como parte del protocolo pre implante, Cata igualmente uso los audífonos con los cuales había tenido los mejores resultados en las pruebas, Phonak Naida III Up Junior.

El CIC es un lugar muy cálido con un grupo interdisciplinario muy bueno a mi parecer, pero no es fácil pasar allí tantos días y horas. Uno tiene que intentar que su hijo/a entienda que está haciendo allí, tarea que no resulta fácil ya que en muchos casos, como el de Cata, los chicos son bebes además hipoacusicos. En mi caso, solo tengo una hija sorda, pero uno ve pasar a muchos chicos y adultos con más problemas que solo la sordera y ahí uno se pone a pensar muchas cosas…

La empresa de medicina pre paga nos aprobó los audífonos y nos los entregaron en pocos días, con ellos le hicimos los moldes a Cata, tares nada fácil de hacer con un bebe de 2 meses y medio. Ya con los audífonos, Cata empezó a asistir al colegio Las Lomas Oral para realizar trabajos de estimulación temprana y allí tanto Cata como nosotros descubrimos los sonidos, nos fuimos y fueron educando sobre la hipoacusia y su desarrollo.

 Las Lomas Oral merece empezar un párrafo aparte. Llegamos al colegio gracias a una mamá con la que charle en la sala de espera de CIC, pero nunca imagine con lo que me encontraría. Llamamos y explicamos nuestra situación telefónicamente. Nos programaron una entrevista con Inés, la directora del colegio y partimos con Fede y Cata (obviamente no la íbamos a dejar afuera!). La llevamos orgullosos a todos lados y la entrevista con Inés no fue la excepción. Creo que los 2 estábamos nerviosos. Llegamos un día por la mañana, no recuerdo bien la fecha, y nos encontramos con un colegio en miniatura! Lo primero que vimos fue a los chicos de primaria en el patio a la hora del recreo, creo que eso nos dio una luz de esperanza. Todos los chicos estaban equipados, algunos con audífonos, otros con implantes, algunos con ambos. Al terminar el recreo nos acompañaron a la oficina y allí la conocimos a Inés, nos sentamos y durante lo que pareció una eternidad, que seguramente no deben haber sido más de 30 a 45 minutos, le contamos nuestra historia. Inés nos dejo hablar y cuando terminamos nos felicito y nos dijo que estaba contenta que hayamos llegado con nuestra bebe tan chica para empezar estimulación temprana. Recuerdo que se me cayeron unas lágrimas, era una persona más que nos confirmaba que el gran esfuerzo que estábamos haciendo era el correcto. Desde el primer instante me sentí como parte del colegio, había algo que nos hizo sentir cómodos, como si perteneciéramos al mismo desde el primer momento que entramos por la puerta.

La semana siguiente Cata empezó estimulación temprana con Mónica, nuestra rutina eran 2 veces por semana. Mónica lo primero que hizo fue darnos material a Fede y a mí para empezar a aprender a ayudar a nuestra hija y que el trabajo no sea solo en el colegio. Como nos pasa a casi todas las familias, Fede trabaja de 9 a 18 hs por lo que solo nos pudo acompañar los primeros días al cole. Si, ya lo sé, no es realmente cole sino estimulación, pero fue una de las cosas que nos encanto de las Las Lomas Oral, la rehabilitación se realiza en un colegio y no en un consultorio médico, de esta forma no es tan duro o frio por lo que los chicos tienen que pasar. Mónica hizo la estimulación de Cata durante todo el año 2010 y durante nuestras sesiones, no solo trabajo con Cata sino también conmigo. Se nota que no solo es una profesional, sino también una persona cálida. Me sentí y me siento muy contenida en el colegio espero de alguna manera poder ayudar a tan excelente institución.

Con todos los estudios hechos, varios meses de audífonos y nuevos estudios vimos al Dr. Vicente Diamante, el cirujano de Cata, a quien uno ve cuando ya está a medio camino a los implantes cocleares. Nos confirmo que Cata era la candidata ideal para un Bi implante coclear y que todo parecía estar en el camino indicado para la cirugía.

Tuvimos la suerte de tener un buen servicio de medicina pre paga y en una semana de presentados los papeles nos aprobaron el Bi implante coclear de Cata, incluso el modelo que nos habían pedido los médicos y el que a nosotros nos había parecido el mejor después de tanto investigar (Cochlear Nucleus 5). Con todos los papeles aprobados nos dirigimos a la oficina del importador para poder tramitar los implantes. Como todo trámite en Argentina es engorroso, hay que firmar toneladas de papeles y muchas firmas son certificadas, pero pudimos entregar todo y solo nos quedaba esperar los 90 días para poder tener los implantes de Cata en la Argentina.

Ahora solo nos quedaba seguir en el colegio, esperar y disfrutar de nuestra hija, hasta que llegue el momento de la cirugía. Bueno, hasta un mes antes de la cirugía ya que pobre gorda, los pre quirúrgicos que piden son súper completos!

El dia tan esperado llego, el 1 de Marzo del 2011 operamos a Cata, ese fue el dia que todo cambiaria para nuestro bebe.  El Martes 29 de Marzo fue el encendido de Cata, y como buena acuariana no pude esperar…el miércoles 30 de Marzo a las 9:30 la lleve a Cata a su primer día de clases! Entro al colegio, Las Lomas Oral, caminando de mi mano y cuando la vio a Pepa, su maestra individual, se fue de su mano. Después de unos minutos entre con Cata a su sala y juntas empezamos un esperado, largo y excitante camino…el camino al sonido.

Hoy es 5 de Junio y Cata lleva ya 2 meses de clases, son un sueño los logros de nuestra hija! Responde a su nombre, al “no”, al “veni aca”, se da vuelta ante todo sonido nuevo…y a tantos otros sonidos que con solo pensarlo se me pone la piel de gallina.

Solo tenemos palabras de agradecimiento hacia el Colegio Las Lomas Oral, no solo por la contención para Cata, para nosotros como familia, sino también por creer y apostar al colegio como comunidad, el cual nos dio la posibilidad de conocer a muchos padres que al igual que nosotros logran con la ayuda del colegio integrar a sus hijos a una comunidad normo-oyente.

Patricia Buzzetti, mamá de Catalina Alfonso.

 TESTIMONIO FELIPE LEFEBRE

El 20 de diciembre de 2007 fue un día especial en nuestras vidas, el día que nació nuestro segundo hijo Felipe, ese día fue todo alegría y nada hacia suponer que algo, quizás, no andaba del todo bien. Y, claro está, el colegio Las Lomas Oral estaba muy, pero muy lejos, tanto de nuestros corazones como de nuestra ciudad de entonces.

Luego de muchos viajes, estudios médicos y angustias, nuestra familia comenzaría a transitar un camino completamente nuevo. A nuestro pequeño Felipe, le diagnosticaron hipoacusia neurosensorial bilateral profunda……..

A partir de ahí una nueva etapa en nuestras vidas comenzó, la de vivir con un bebe sordo cosa que hasta ese momento no sabíamos de que se trataba, ni como había sucedido, siendo dos padres oyentes, hijos,  nietos y bisnietos de personas oyentes. y con un hijo, en ese momento, de 6 años oyente.

Comenzó entonces nuestro viaje hacia un mundo fascinante, lleno de alegrías y descubrimientos, y quizás, la primer gran noticia fue que Feli era candidato para un implante coclear y podría, a través de esa operación, empezar a escuchar por primera vez en sus dos años y medio de vida.

Nuestros días transcurrieron entre fonoaudiólogas, audiólogas y otorrinolaringólogos, palabra difícil si las hay, que alguien me había enseñado muchos años atrás, de chica y nunca pensé, que tendrá tanta relevancia en mi vida años después.

Amén de que pensaba que la fonoaudióloga era esa señora que te metía en un lugar claustrofóbico, tipo heladera de frigorífico, y que lo único que hacía era pasarte sonidos que, obvio, escuchabas. Quien no podía escuchar todos esos tonos tan claros??
Finalmente, el 30 de abril de 2010 Feli pudo tener sus implantes, por suerte bi laterales y simultáneos.

Ahora se venía otra etapa no menos difícil que la anterior,…”a donde lo mandamos,  a un colegio común o uno especializado?”… la respuesta que podría parecer casi obvia, no lo fue tanto,  de hecho no terminaba de serlo y se convirtió en un tema familiar recurrente, con todo tipo de opiniones, opciones y combinaciones posibles.

Luego, el miedo de decir “colegio especial”…  para mí era una palabra como mínimo, extraña, no me imaginaba además, en la situación de tener que dar a Feli una educación, en principio, distinta a la de mi otro hijo… y enviarlo a un “colegio especial” ya que para mí hasta ese momento,  se usaba para niños con otro tipo de problemas, sin embargo, me di cuenta que esta atención especializada de manera temprana podía ayudar mucho mas que cualquier otra en sus primeros añitos en el mundo de los sonidos.

Cuando me recomendaron el colegio Las Lomas Oral, mi visión de un colegio especial tomo otra dimensión, entré a un lugar con nenes con audífonos, implantes de todos los colores, pero que no parecía lo que yo creía hasta ese momento,  me di cuenta que había muchos nenes como mi Feli y muchas familias viviendo lo que nosotros, me encontré con una secretaria que sabia poner un implante coclear a un nene que se le había caído, en fin, fue en ese momento que supe que estaba en el lugar indicado, con maestras especializadas y materiales didácticos , con un equipo multidisciplinario de profesionales que estudian y se capacitan con lo mejor a su alcance y  que tienen, como único fin, lograr que esos niñitos puedan hablar y escuchar en un ambiente lleno de amor, paz y felicidad.

Cada persona que habita ese mágico mundo llamado Las Lomas Oral tiene reservado para siempre, en mi corazón, un lugar de privilegio, estoy muy orgullosa de mi hijo por su garra,  su superación, sus logros  y por cada maestra que lo sostiene en este maravilloso camino que emprendimos aquel día que atravesamos esas puertas con la mochilita llena de ilusiones y sobre todo llena de sonidos! gracias!

 Flia Lefebvre – Acal

 

TESTIMONIO DE FEDERICO SANCHEZ

El Colegio Lomas Oral ingresó a nuestras vidas desde el primer momento en el que conocimos a nuestro hijo, ya que la familia que lo tuvo en tránsito antes de que podamos adoptarlo fue quien eligió este lugar para él, para su rehabilitación, aprendizaje y de alguna manera de nexo entre ellos y quieren fueran el día de mañana los padres de Fede (nosotros).

Cuando Fede tenía diez meses y un futuro incierto, Belén, su mamá en tránsito, lo llevó por primera vez.

En el Colegio le dieron una beca total y un cariño grande, que se trasluce cuando Fede ve a Mónica, su primer maestra y se le dibuja una tierna sonrisa en los labios y los ojitos se le llenan de alegría.

El personal del colegio fue testigo de la transición de una familia a la otra y nos contuvo a ambas en este paso, dándonos ánimo y consejos.

Cuando  Fede vino a vivir con nosotros, empezamos a descubrir que el Colegio  es un lugar donde encontramos hermosos valores y una preocupación constante  por nuestro hijo.

A principios de este año, por cuestiones laborales y de distancia (vivimos en Morón), contemplamos la necesidad de cambiar de escuela y buscar una más cercana, pero descubrimos que no encontramos otra que…

–  Le de a Fede cuatro horas de trabajo diario, integrado con otros nenes.

–  Tenga todos los días una clase individual con una rehabilitadora, quien le enseña vocabulario, dicción, respiración…

–  Maestras dedicadas y creativas que lo motivan para seguir aprendiendo en casa.

–  Nos cite una vez por semana para hablar sobre Fede e integrarnos en una actividad con él, enseñándonos a ser de alguna manera maestros de nuestro hijo.

–  Realice reuniones mensuales de soporte junto a otros padres, lo que nos permitió conocer personas que ya son amigos, con quienes nos acompañamos en el sendero del sonido que nuestras familias recorren de formas diversas, pero con preocupaciones similares.

Más allá de todo lo expresado, también estamos muy agradecidos al Lomas Oral que nos haya abierto sus puertas este año, becando en gran parte la educación de Fede. Sin esa ayuda, no podríamos sostener este proyecto solos…

Fede, que ya tiene 2 años y medio, fue equipado desde el colegio con audífonos y como no le daban suficiente ganancia, una familia nos prestó unos mejores. Con ellos ya canta, comprende muchas palabras, nos dice “mamá” y “papá”, nos habla como va pudiendo… pero aún necesita un mejor equipamiento. Nosotros lo notábamos y desde el colegio nos ayudaron a encontrar al equipo médico más adecuado para nuestras necesidades, gestionándonos una evaluación audiológica absolutamente gratuita para darnos la oportunidad de elegir si era lo mejor para nuestra familia. A raíz de esa intervención, Fede será implantado dentro de unos meses…

Por encontrar sonrisas desde que pisamos el umbral del colegio, por admirarnos por la capacidad de los docentes y directivos en la misión educativa con los niños y en el fortalecimiento de los adultos encargados de ellos, por el clima de familia, por alegrarse con nosotros en los logros y preocuparse con nuestras preocupaciones, por darnos luz en las búsquedas, ayudarnos a sostener decisiones… y mucho más, ¡¡MUCHAS GRACIAS!!!  Y… ¿hace falta aclarar que quienes elegimos hoy por hoy el Colegio somos nosotros?

 Familia Campos

TESTIMONIO FAMILIA CASTORINA

 
Hola soy Cynthia, mamá de Ariana de 11 y Agustina de 7 años. Hace 11 años que formamos parte de Las Lomas Oral.

Ariana nació con hipoacusia, a los siete meses ya usaba audífonos y realizaba estimulación temprana. A los 20 meses se implanto y comenzó un duro trabajo, mucho aprendizaje, dedicación y apoyo de parte de todos los integrantes del colegio, porque cada uno desde su lugar aportó para que Ariana este ya integrada desde hace seis años en un colegio oyente, se integró en preescolar y hoy cursa 6º grado sin ningún inconveniente.

Agustina nació escuchando y cuando tenía un añito de vida perdió su audición, también tuvo sus audífonos y a los tres años fue implantada y comenzamos nuevamente con el trabajo diario para aprender a escuchar y hablar. La experiencia nos decía que todo iba a estar bien, pero fue muy duro volver a pasar por todos los momentos que ya habíamos vivido con Ariana.

Hoy Agustina esta cursando su integración, esta en 2º grado feliz por compartir el colegio con su hermana. Nosotros, felices por ver a nuestros dos amores ya integrados y viviendo lo que toda nena hace a su edad, lo cual era una realidad para nosotros muy lejana, pensábamos que no hablarían bien, cómo se iban a relacionar con la sociedad, las aceptarán, muchas preguntas y fantasmas que poco a poco se fueron contestando y… los fantasmas ya no están.

Estamos muy agradecidos a todas las maestras, a la dedicación, al trabajo, al respeto, a la paciencia y sobre todo al amor que cada día les dieron a mis hijas, sin ellas no hubiese sido posible el resultado que hoy se ve en las nenas, como se comunican y como crecen felices.

Tenemos solo palabras de agradecimiento hacia Las Lomas Oral, siempre estuvieron para contenernos en los momentos difíciles y supieron disfrutar junto a nosotros nuestras alegrías. Gracias por hacer que Ariana y Agustina pudieran conocer el grupo humano fantástico que integra el colegio.

                                          
 
                                                                                         Cynthia Castorina

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